Llevo una temporada en la que prácticamente todo lo que leo lo hago en la pantalla del ordenador. ¡Ay de mis queridos libros! Con su olor a papel, el tacto de sus páginas, la facilidad de abrirlos y cerrarlos sin depender de una máquina, los libros son algo único, pues nos permiten leer solamente unas líneas o muchas páginas de un tirón, cerrarlos en cualquier momento y meditar, y pensar, y reír, y llorar, y enfadarnos, y pasar miedo, y soñar, y vivir. Sí, leer para vivir. La tecnología está ahí y es una herramienta extraordinaria de la que no debemos prescindir. Pero hoy quiero romper una lanza por los libros, quizá los únicos objetos de los que yo puedo ser amigo.
Ahí va un vídeo revolucionario que condensa parte de lo que acabo de expresar. ¡Que lo disfrutéis!
